Home / Gastronomia

A LA CARTA: UN GRAN BRUNCH

Publicada el 22/08/2017 por Juan Antonio Eymin

Nuestro cronista nos cuenta que los domingos en el hotel Renaissance son diferentes, ya que prácticamente tiran “toda la carne a la parrilla”.



Quien más y quien menos sueña con esos desayunos dominicales donde, aparte de levantarse tarde, es posible juntarlo al almuerzo, más bien un Brunch, una palabra de origen inglés que removió los cimientos de los hoteles y restaurantes alrededor del mundo y que poco a poco está conquistando el corazón (y el estómago) de los chilenos.


Apoteósicos por así decirlo y una instancia perfecta para finalizar un fin de semana, o comenzar la siguiente. La oferta capitalina no es grande –sólo la ofrecen los grandes hoteles y uno que otro restaurante- pero tenemos la obligación de comentarles un brunch que supera las expectativas en varios aspectos, ya que su relación precio – calidad es realmente sugerente.


El Catae, comedor principal del Renaissance Santiago Hotel se viste de colores y aromas cada domingo desde las 11.30 de la mañana para recibir a huéspedes y clientes, quienes poco a poco comienzan a disfrutar de un domingo diferente. Fetiches como la Mimosa (espumante + jugo de naranjas) es de los preferidos por los adultos para iniciar un nuevo día. Al centro del comedor, dos grandes mesones estimulan el apetito gracias a una gran variedad de panes, fruta fresca, compotas, cecinas, quesos, chutneys y panes dulces. Al fondo –y en una cocina a la vista- los huevos a la minuta: benedictinos, omelettes, pochados, revueltos o como quiera comerlos. A un rincón, una estación con salmón curado y ahumado y otra con cebiches, tártaros y carpaccios.  Al otro rincón, otra estación -esta vez de platos calientes--, y un gran mesón final con un buffet de postres. ¿Mucho?


Esa es parte de la escenografía. Por otro lado, el personal de servicio se encarga de los líquidos, entre ellos jugos naturales vino y espumantes sin límites. No es raro, ante tanta oferta, que el café inicial del día se transforme en el bajativo de un brunch que permite estar hasta las 4 de la tarde degustando todo – o parte- de lo ofrecido.


Personalmente… de lo bueno, poco. No se puede ir con la idea de comérselo todo ya que esa no es la gracia –ni el propósito- de los brunchs. Espumante, salmón ahumado (y sin ahumar), pan negro (que reemplazo a mi pumpernickel favorito), crema ácida (en vez de raíz picante) y un par de láminas de pera (que combina con el salmón como los dioses), fue mi experiencia. Probé otras delikatessen con la finalidad de conocer la propuesta, pero como era domingo… y mi día libre, opté por mis preferidos. Y todo cumplió el objetivo.


Gran comedor, buena atención y un valor más que razonable para esta fiesta de mediodía. $ 17.500 por persona y los niños hasta seis años no pagan, es uno de sus ganchos publicitarios. Por ese valor es imposible encontrar algo similar en la capital. Eso de bueno, bonito y barato, no se ve regularmente. Pero aún existe.


Restaurante Catae

Hotel Renaissance Santiago

Av. Presidente Kennedy 4700, Vitacura

Teléfono: 22678 8871

 


(*) Juan Antonio Eymin es cronista gastronómico y fundador de Lobby, la primera revista  destinada al sector hotelero y gastronómico de Chile. En la actualidad sus comentarios pueden ser leídos en varias publicaciones. Su independencia le da la libertad necesaria para aconsejar a sus lectores, por eso donde va gusta destacar lo bueno y lo malo.



Comenta esta nota: